Danielle Kluck

Nací el 15 de noviembre de 1974 en Tegucigalpa, Honduras. Mis padres llegaron aquí desde Holanda, sus nombres: Toya Baas y Floor Kluck; Tengo un hermano y una hermana, Jeroen y Nicole hondureños de nacimiento y holandeses de sangre.

Considero que siempre he sido buena como estudiante y deportista. Me encanta el fútbol… especialmente la "Naranja Mecánica", mi amada selección holandesa. Me apasiona todo lo que representa Holanda: los colores, su cultura, y la forma de vivir. He sido también una persona apasionada por los caballos, empecé a montar a los 10 años y lo sigo haciendo. He representado a Honduras en varias ocasiones: Juegos Centroamericanos y Juegos Centroamericanos y del Caribe; en México, Colombia, Centroamérica, Alemania y Holanda.

A los 16 años mis papás me mandaron a Holanda a terminar mi secundaria. En ese momento no me sentí feliz con la circunstancia, pero ahora pienso que fue una excelente decisión.

No me tomó mucho tiempo darme cuenta de mi fascinación por el área de servicio: superar las expectativas de las personas, y cada logro que conlleva. Mi tío Gijs Smit, mi mentor, me recomendó que estudiara Hostelería, por lo que en Agosto 1994 inicié con Hotelschool The Hague, considerada como la mejor escuela de Hostelería en Holanda e incluida en el tope de la lista según el ranking del mundo. Me encantaron mis estudios, sentir que realmente estaba donde tenía que estar. Después de 4 años y medio me gradué y regresé a Honduras.

Empecé trabajando en el Hotel Princess y en el Hotel Intercontinental ambos ubicados en la ciudad de Tegucigalpa. Inicié como asistente en el Departamento de Alimentos y Bebidas, llegando a La Gerencia después de dos años. Lo que más me fascinaba hacer era la organización de los eventos culinarios y conciertos; todo lo que implicaba logística, supervisión, y control.

Luego pase a trabajar a AvalCard…un rubro completamente distinto, en el cual aprendí a organizar y estructurar mi forma de trabajo.

En Agosto del 2007 experimenté el momento más hermoso e inigualable de mi vida, me casé con Alberto; y al poco tiempo después vino nuestra mayor bendición, resultado de nuestra vida juntos, eso fue cuando nació mi primer bebé, algo que no tengo manera de describir. Ahora tengo tres lindos varones, Alberto, Mateo y Rafael, ellos pasaron a completarme y decidí cambiar mi trabajo por la preciosa actividad de ser madre.

Llegando a Junio del 2010, mi hermano se quería casar con una muy buena amiga mía, por lo que necesitó que le ayudará con su boda, y al ayudarle redescubrí mi pasión, así fue como comencé en lo que ahora hago y disfruto tanto.

Me apasiona mi trabajo, me fascina. Trato de hacer que cada evento sea como que si fuera mío, que esos momentos sean dignos de recordarse toda la vida para quienes estén ahí compartiéndolos, así de importante es para mí este trabajo.

DK